martes, 3 de abril de 2012

Comienzos.


“Es poco lo que tengo:
el oro de mi tiempo,
la flor de mis neuronas
y por supuesto la Luna.”

Y con lo poco que tengo, decidí salir de casa de mis padres. Unos padres geniales, cuatro hermanos menores bastante tocanarices, una hermana pequeña a punto de entrar en la edad del pavo, un gato loco, una tortuga inadaptada, un periquito ignorado y un conejo negro que debe de estar pasándolo muy mal entre tanta locura. Desde que nací, o desde que tengo memoria, he vivido con ellos. Con mis padres y mis hermanos. Los animales vinieron después. 

Y con 23 años, a alguno quizá le extrañe que uno decida mudarse. No me voy a otra ciudad, ni por trabajo ni por estudios. No. Me quedo en la misma ciudad , a un par de kilómetros de la que siempre ha sido y será mi casa. Una oportunidad, una amiga enrollada, un viaje a Ikea, un proceso de adaptación con idas y venidas de unas cuantas semanas... y aquí estoy. Un nuevo techo, una nueva ventana, nuevas vistas, más espacio del que nunca tuve. Y un montón de retos que puede que aun no haya sido capaz de imaginar.

Cuando mi padre se enfadaba con nosotros, con mis hermanos y conmigo, porque no habíamos fregado, o barrido, o tendido la ropa cuando el llegaba a casa, nos llamaba burgueses. Al final, hasta le he cogido cariño a ese apelativo. Y me dio esta idea: el burgués emancipado. Luego una amiga experta en derecho civil me dijo que solo se emancipan los menores de edad. Pero ya era tarde. Me dan igual las inexactitudes legales. Así se queda.

Todo barco tiene su bitácora, todo loco soñador su diario. Yo de vez en cuando necesito escribir. No se si serán aventuras, anécdotas, historias o recetas de cocina. Probablemente, esto último no. Pero aquí irá apareciendo, sea lo que sea.

Lo que seguro que habrá es magia. Y música. Y pensamientos.

Y por supuesto, la Luna.

4 comentarios:

  1. Juanma: enhorabuena por el nuevo blog. Aprobaré, acompañaré y criticaré esta nueva aventura con todo mi corazón. Tu primer texto es cojonudo. Me has hecho llorar por el pobre e inadaptado conejo negro.

    Ah, por cierto, ara tu amiga jurista (que los juristas siempre son un poco bocazas en temas del lenguaje):

    Voz "Emancipar" en el DRAE:

    emancipar.

    (Del lat. emancipāre).

    1. tr. Libertar de la patria potestad, de la tutela o de la servidumbre. U. t. c. prnl.

    2. prnl. Liberarse de cualquier clase de subordinación o dependencia.

    ResponderEliminar
  2. Buenos días Juanmita:

    Espero que vaya bien en tu día 2 de independencia ("independence day"), ¡¡solo faltaba!!
    Me he almorzado el día con la inauguración de este Blog que espero no se quede en el olvido como otras muchas cosas en ésta vida.

    Como te va el rollito, trataré de ser lo menos "tia sarcástica" y ser más "tia enrollada", aunque en realidad soy lo que soy como tu luna lunera y no me puedo callar las cosas (así me va) y "me has tocado el puntito guay" con lo siguiente:

    "Unos padres geniales, cuatro hermanos menores bastante tocanarices, una hermana pequeña a punto de entrar en la edad del pavo, un gato loco, una tortuga inadaptada, un periquito ignorado y un conejo negro que debe de estar pasándolo muy mal entre tanta locura."

    por cierto que para mi que el conejo eres tú, analicemos............. ya está, suficiente... definitivamente, en el conejo has representado tu propia realidad...

    Lamento informarte que en esta vida lo mejor que vas a tener y muchas veces lo único, es lo descrito en ese párrafo de manera tan tan ... no sé... mejor lo dejo... (por supuesto dejando fuera a los animalitos, que no me van nada)
    ...que te falta por remar un ratito todavía "por las aguas de la vida, las neuronas en flor, el oro del tiempo y tipos errantes que sí andan perdidos y encontrarán un sofá-cama en tu casa, y por supuesto, claro, que no nos falte la luna, que para esto está..., que algunos estamos en la "idem" o viajamos con frecuencia"

    Y estoy de acuerdo contigo en lo de "no es oro todo lo que reluce.... plim plim plim plim" lo del tipo errante no es que esté perdido, pero te aseguro que algo busca...

    Haz el favor de no perderte tú ¡vale! que tipos de estos "errantes guays" hay muchos, pero muchos no valen un pimiento.

    Te leeré más, conejito negro, y por supuesto no me callaré...

    Con cariño, tu tia (ya sabes quien y si no, navega por tus neuronas en flor... jur jur que me parto)

    ResponderEliminar
  3. Me ha gustado el inicio de este diario. Espero leer más historias interesantes del señor burgués :)

    ResponderEliminar
  4. No te había leído aún y ahora me arrepiento de haberlo hecho. Que lejano me resultas. No doy crédito al oírte hablar así de tu familia. Cuando pienso en ti pienso en tu familia y tú, sin embargo, solo te ves a ti y a tu independencia.
    Hay que ver, cuanta inteligencia para unas cosas y que poca para otras.

    Con este artículo veo que tu independencia va más allá del hecho de salir de casa. Es el querer vivir tú contigo, me quiero mucho, paso de los que me han “rodeado” toda mi vida.

    No estoy en contra de tu independencia pero con tu comentario me confirmas mi teoría. Todavía eres demasiado niño, aunque tu cuerpo indique lo contrario.

    ¿He sido duro?, querido sobrino, ... me alegro, porque eso demuestra lo mucho que te quiero.

    ResponderEliminar