domingo, 20 de mayo de 2012

Tarde de domingo rara


Llevo mucho tiempo ausente, lo se. Es raro, pero a veces no encuentro un momento para pararme, dejar que las cosas se asienten en la cabeza, se filtren y permitan a las palabras darles sentido y forma. Esta tarde de domingo rara, por cosas de la vida, he encontrado esos minutos.


La verdad es que me he dejado en el tintero muchas cosas que escribir, y desde luego, encontrarán su hueco. Pero necesito más tiempo para escribirlas y dar a sus historias el brillo que se merecen.

Esta breve entrada no necesita más que una foto, una canción y unas pocas letras. Un lenguaje combinado y extraño que, para mi, esta tarde, se traduce en una sensación.

La extraña, inesperada, desconcertante y genial sensación de que puedes sentirte feliz con muy poco.



1 comentario:

  1. Es así, efectivamente. Y a medida que vayas celebrando años te darás cuenta de que ya no es tan extraña, inesperada, ni desconcertante esa sensación. Pasarás a reconocer que la felicidad son pequeños instantes que hay que saber disfrutar y agradecer. Y cuantas más penas y miedos, por pequeñitos que sean esos momentos ¡más agradecido y feliz te sientes por ellos!
    Un beso sobrino.

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